sábado, 17 de abril de 2010

La Ilustración


En el siglo XVIII en algunos países europeos, la aristocracia era el sector de la sociedad en la que el único centro de atención eran los placeres y los momentos agradables. Sin lugar a dudas la aristocracia era totalmente indiferente a las condiciones del pueblo y sus a sus peticiones. Pero a pesar de esto, hubo un sector social que, en oposición a esta situación fue moldeando una nueva forma de pensar; la burguesía (entiéndase como los pensadores del pueblo) fueron ideando La Ilustración. Que fue la nueva forma de pensar del siglo, que daría paso a grandes cambios en ámbitos tanto político, sociales y hasta artísticos como veremos más adelante.

La Ilustración fomentaba entre otras cosas la igualdad social mediante la difusión del conocimiento y la razón. Así pues se tendría un pueblo más conocedores de los acontecimientos actuales y las situaciones que se presentaban, para así este poder saber qué hacer para crear la igualdad en la nación. Ya que desde varios años atrás el pueblo era ignorante de su situación y de la indiferencia de la aristocracia hacia los problemas de su país.                                                         Además de ayudar al pueblo a ver su realidad, La Ilustración tenía como otro propósito hacer que las personas dejaran de creer que supersticiones, que eran basadas en cosas no comprobables. Los ilustrados fomentaban la apreciación de la razón como punto para comprobar y creer en las cosas. Se la otorgó a Dios la misma tarea que la naturaleza.

Pero cómo La Ilustración llegó a afectar al arte con esto. Pues en consecuencia a que en Europa La Ilustración se convirtió en la nueva ideología de la época en la cual las personas cambiaron sus formas de pensar, los artistas también hicieron lo mismo para poder hacer un renacimiento en las tradiciones artísticas.  La expresión de La Ilustración fue por ende el comienzo del Neoclasicismo.  Gracias a La Ilustración los artistas pudieron abarcar más su ámbito de conocimiento; en Europa todo artista debía ir a Italia para aprender de las pinturas clásicas para tener un conocimiento básico. Ahora el arte había vuelto a valer una expresión artística universal, dejando atrás la tendencia del Rococó de usar al Arte a fin de representar lo que unos pocos quieran. Así pues los artistas dieron a sus obras un valor moral y social esencial para su época.

El igual que La Ilustración trajo consigo un cambio social que también abarcó la mentalidad de los artistas; también trajo consigo su más grande manifestación del siglo, la cual fue al Revolución Francesa, como consecuencia, el pueblo tomo por sus manos la justicia y guillotinó a grandes familias aristocráticas y fue tras varios artistas de la época del Rococó; los cual hizo que reconocidos artistas como Jean-Honoré Fragonard buscaran refugio para salvarse.

El Rococó… el arte de la vista gorda


Después del apogeo del Barroco en la que los artistas ganaron reconocimiento en las cortes o en las familias aristocráticas, en el siglo XVIII se fue adecuando un ámbito en el cual, la aristocracia al gozar de poder y lujo, empezó a adecuar su vida al adorno de los placeres y los momentos agradable. Básicamente la aristocracia francesa, como por ejemplo, decidió contratar artistas para que pinten obras que reflejen su vida; sus goces, sus actividades, sus costumbres, y en general que hagan que cada aspecto de su vida este detallado por una llamativa belleza.                 En este siglo es pues el nacimiento del Rococó, el arte de la aristocracia. 

Como fue dicho en el principio, la aristocracia gozaba de tantos beneficios que se “encerró” en su propio mundo de felicidad en la cual su única preocupación era el de cómo pasa el día de una manera extraordinaria. Notándose claramente le falta de preocupación o de interés que tenían hacia el pueblo. Se apreciaba un claro desprecio y despreocupación por el pueblo, quien en esa época sufría de hambre y enfermedades.                                                                                                   Por este motivo podríamos considerar al Rococó como un arte frívolo. Pintando cuadros de situaciones felices y fantásticas; mientras el pueblo muere de hambre.        Pero si bien el Rococó fue un arte el podríamos criticarlo y darle una valoración negativa por su frivolidad. No podemos dejar de admirarlo por su manera de relacionar cuadros y construcciones con la naturaleza. Cuando apreciamos un cuadro del Rococó, vemos básicamente el uso de colores pastel, cuadros muy iluminados, un detalle fino hacia la naturaleza y sobretodo un  ambiente pícaro, sensual, atrevido. Eso con respecto a la pintura. Pero con respecto a su arquitectura la era del Rococó se puede definir de una manera:” Majestuoso”. Los palacios construidos en esa época mostraban majestuosidad, no solo por su tamaño y sus decorados exteriores, sino por un decorado interior magnifico apoyado de adornos y paredes pintadas con hermosas escenas. Acá yace otra característica importante del Rococó, los arquitectos y artistas lograron crear un interior que se adaptase a su exterior (grandes jardines llenos de vegetación). Claro ejemplo de esta tendencia es la Sala de Matteo Gasparini en el Palacio Real de Madrid. Ver el decorado tanto en las paredes como el techo, muestra la calidad del trabajo en busca de mezclarse con el exterior. Estilo único que perteneció al Rococó mostro al mundo la capacidad del hombre por mostrar belleza, opulencia y sobretodo; elegancia.

Desafortunadamente, demasiado lujo para unos pocos (aristocracia) hizo crece en el pueblo una ira que apoyada de nuevos pensamientos  de la época como La Ilustración terminara por dar inicio a la revolución Francesa en la que el pueblo harto de tanta indiferencia por parte de la aristocracia, decide atacarla y sacarla de su posición y “mundo” perfecto y le muestran la verdadera cara del pueblo.

Después de la Revolución Francesa muchos artistas de esa época fueron perseguidos por haber trabajo con y para la aristocracia, dejando que este estilo se pierda con el tiempo. Lo cual es triste pues como vimos fue un arte bellísimo, pero para unos pocos.

jueves, 15 de abril de 2010

La Arquitectura Barroca


La arquitectura barroca deriva de las formas que se encontraban en el renacimiento tardío, esta forma de arquitectura se baso en las formas curvas, elipses y espirales, es en las fachadas donde se pone el mayor esfuerzo en decoración ya que estas son adornadas con numerosas cornisas y columnas griegas, salomónicas y romanas

Muchas de sus construcciones presentan formas cargadas y complejas  sin dejar de lado las formas clásicas, se llega al abandono de las líneas rectas, usando paredes cóncavas y convexas

Se usa también un alto juego de perspectiva y luz, logrando acentuar los efectos de claroscuro

Al igual que el estilo del renacimiento el barroco utiliza un entablamento a modo romano para sostener los arcos en las columnas o también el uso de los capiteles

Los temas que la arquitectura barroca adoptó fueron el urbanismo, la re modelización de Roma fue encargada por el papa Sixto V  el cual fue encargado a Doménico Fontana para que le diera la ratificación de ciudad santa a Roma

Otras obras  que se destacan son La iglesia de Gesú, cuya fachada fue diseñada por Vignola, la cual serviría como modelo para muchas iglesias Jesuitas especialmente en América es destacante de esta iglesia la decoración interior de la que destaca el fresco en el techo “El Triunfo del nombre de Jesús”  de Giovani Battista

Otra obra que se encuentra en Roma es la columnata de San Pedro diseñada por Gian Lorenzo Bernini asi como el Baldaquino de San Pedro donde se observa el uso de Columnas Salomónicas y varios puntos de vista

La arquitectura barroca se extendió por todo el mundo al igual que la reforma y contrarreforma de la iglesia. Teniendo  el estilo barroco español, caracterizado por la des ornamentación y su sobriedad, cuenta con representantes como Francisco de Mora, Juan de Nantes y Francisco Bautista

En Francia el barroco adquiere un carácter más sobrio que Italia siendo menos adornada, la obra representativa seria el palacio de Versalles Esta fue dirigida por la monarquía francesa

En muchas otras partes del mundo se vio esta influencia de la ornamentación del barroco habiendo  varios representantes de este estilo llegando a difundirse hasta América.

martes, 13 de abril de 2010

Rembrandt… El genio holandés


El Barroco como vimos anteriormente fue una época en la cual el valor gráfico tomó una gran importancia y reconocimiento, su máximo expositor de este género fue sin duda Caravaggio. El era reconocido y respetado por los pintores de su época y una figura célebre en Europa del Sur.

Pero si bien Caravaggio fue la figura más importante en el Barroco; no fue la única en sobresalir y ganar reconocimiento. Hubo otro artista que a pesar de venir de un país no tan reconocido como Italia a nivel artístico se convirtió en toda una sorpresa e inspiración para los demás países Europeos. Esa otra persona fue Rembrandt Harmenszoon van Rijn (Rembrandt) un artista holandés que cautivó a todo el público europeo por su inigualable talento y sus maravillosos retratos.

Como muchos artistas, Rembrandt empezó a mostrar aptitudes para la pintura a muy temprana edad. Gracias a que su familia era muy acomodada él fue aprendiz  de un pintor llamado Jacob van Swanenburgh, con quien estudiaría durante 3 años. Luego de sus años de estudios decidió poner su propio estudio empezando su trabajo personal y a enseñar a futuros artistas.[                    

Al empezar Rembrandt a ganar nombre gracias a conocidos que lo presentaron y aconsejaron en la escena real; este fue adquiriendo un estilo único y unas características temáticas. Una de estos temas fueron los retratos y autorretratos que rápidamente llamaron la atención de los críticos y artistas debido a una cálida y un aspecto tan humano y humilde que era difícil diferenciarlos de la realidad. Para los críticos, Rembrandt tenía la habilidad de plasmar las expresiones humanas con un nivel de humanidad que los hacían acogedores y llamativos. Basta con ver su autorretrato de cuando tenía 22 años para ver sea humildad a la hora de plasmar a una persona que ya para esa época gozaba de renombre internacional. 

En la época en la que Rembrandt gozaba de reconocimiento en la corona, sus retratos se volvieron célebres, eran tan realistas que atrajeron mucha atención, pero a pesar de estos retratos Rembrandt mostro su talento único a la hora de hacer paisajes y paisajes narrativos, una de sus más famosas obras fue la “Ronda de Noche” en la cual jugó con diversos motivos. Los personaje estaban dispersados y había un fuerte juego entre luz y sombra. Pero además de estas nuevas temáticas, hubo un cambio en la pintura de Rembrandt. Con forme fueron pasando los años la pintura de Rembrandt se fue haciendo de detallista a formas más sueltas; se fue viendo que el “Lamento de Jeremías” tiene un muchos detalles y con sutiles puntos de luz, haciendo el cuadro una obra maestra pero poco a poco esta técnica se volvería un pincelada más fluida dando vida a cuadros como “La conspiración de Claudius Civilis” que se ve un marcado uso de pinceladas leves en el lienzo.

Pero a pesar de su evolución en su pintura, Rembrandt usó e incursionó en otras técnicas, una de las más recodadas fue la grabación. Rembrandt tuvo que adaptarse a los grabados debido a una crisis que lo estaba dejando en la calle. Fue así que este comenzó a estudiar la técnica, y fue tan alto su grado de genialidad que llegó a imponer una nueva técnica, "La estampa de los cien florines", en la cual combinaba masas de líneas y mordidas de ácido sucesivas para alcanzar distintos niveles de profundidad, con esta nueva técnica Rembrandt creó una buena cantidad de cuadros que lo volvieron a poner en el ojo del mundo como un gran grabador.

Sin lugar a dudes Rembrandt fue quien marcó una pauta en el Barroco, mostrando que Roma no es solo el centro del arte, sino que en otros lugares se pueden encontrar otros casos magníficos como él; gracias a sus clásico y detallados cuadros se convirtió en el más grande artista de su época y el mejor de su país hasta el día de hoy.

miércoles, 24 de marzo de 2010

El Barroco


El siglo XVII fue una época de muchos cambios e innovaciones. El mundo descubría nuevas formas de pensar, nuevas invenciones y se daba paso a un cambio de lo tradicional.                        En este contexto la Iglesia Católica después de haber pasado por la Reforma y la Contrarreforma buscaba enmendarse y recuperar a los fieles que había perdido.  La Iglesia tomó está tendencia para darse una nueva imagen, para que el pueblo vea una renovación en ella, por eso este periodo del siglo XVII llamado Barroco tuvo una fuerte influencia en esa actitud de la iglesia.                               

Desde luego no toda Europa siguió lo que en Italia estaba pasando, el cristianismo era importante también en España pero no hizo que pintores como Velásquez centraran su atención en la Iglesia.  Pero, de qué manera surgen estas diferencias de temática en Europa. Pues ya en el siglo XVII después de la Reforma y la Contrarreforma se crearon dos zonas de desarrollo: por un lado se encontraban la Zona Cortesana, compuesta por los países católicos como Italia, España y Francia.  Y por el otro yacía la Zona Protestante, conformada por Holanda y Flandes.                        Estas diferencias hicieron que en Europa se viera variedades no solo en la temática sino también en el estilo artístico de cada pintor. Y precisamente por eso cada país tuvo un representante celebre y reconocido.

Uno de ellos fue Michelangelo Merisi da Caravaggio (Caravaggio) un pintor italiano que resaltó no solo por su calidad gráfica, sino por la manera de representar a los personajes sagrados. Como todo genio empezó su carrera a temprana edad y ya de adulto era alguien reconocido en toda Roma. Sus pinturas fueron de mucha influencia para los nuevos pintores, pues Caravaggio creaba personajes sumamente llamativos, su características más importante fue que él plasmaba momentos, instantes en sus obras;  uno no veía a los personajes posar para el cuadro, sino que este nos mostraba a los personajes haciendo algo, diciendo algo, expresando algo.  Cuadros como “Crucifixión de San Pedro” nos muestran ese valor de realismo, el rostro de Pedro cuando los obreros están por poner la cruz de cabeza, un rostro desesperado, mientras que también uno ve la tensión de unos brazos al amarrar los pies de Pedro, es una imagen estructurada pero a las ves nos muestra movimiento y un valor expresivo grandioso.                                                                  Efectivamente esto no dio sonrisas por parte de la Iglesia debido a que era para ellos una imagen fuerte y grosera, pero que a la vez atrajo al pueblo a ver una nueva cara de lo sagrado.                     La expresividad y realismo de sus cuadros no fue lo único que Caravaggio dejó como herencia, este implementó un último recurso para dar más valor al carácter divino de sus pinturas.                    Principalmente para él lo divino connotaba, luz, brillo, contraste; es así que Caravaggio usó la luz para dar jerarquía en sus pinturas. “La Vocación de San Mateo” es clara ilustración del uso de la luz. Vemos que desde donde se encuentra Jesús se proyecta un luz que ilumina a los personajes del cuadro dando así más valor a sus expresiones y dándole más importancia a Jesús quien es el que proyecta la luz apuntando a Mateo.  Efectivamente Caravaggio, tomó un  importante lugar en la época del Barroco, mas no fue el único exponente en ser reconocido.

En España dos nombres fueron de suma importancia. Bartolomé Esteban Murillo y Diego Velázquez encabezaron la lista de pintores españoles, cada uno con estilo diferente y cada uno marcó diferencia en lo que hacía.                                             A Murillo se le podría considerar como un artista más delicado y sensible, pues cada tema religioso, este lo hacía con técnicas muy suaves que reflejaban el sentimiento del cuadro. La “Inmaculada Concepción” muestra suavidad, delicadeza, no solo por la imagen representada, sino por el trazo típico de Murillo.  En general a Murillo se le caracterizó por la creación de sus vírgenes  a quienes pintaba con un carácter sumamente humanas y divinas, estas encantan por su ternura y candor insuperable, su piedad y belleza.  Y en especial otro tema distintivo de Murillo fueron sus pinturas de niños, a los cuales pintaba con amor y devoción, es así que en sus pinturas estos salen son expresiones de gracia y picardía. Murillo fue por eso un artista delicado, piadoso y honesto; fue el pintor del pueblo como Velásquez lo fue de la Corte.

Pero se vio por la parte de la Zona Cortesana, sin embargo es en la Zona Protestante de donde un pintor seria reconocido, no solo por ser en más grande pintor en la historia de su país, sino por ser una de las más reconocidas figuras del Barroco. Rembrandt Harmenszoon van Rijn (Rembrandt)  fue el pintor más célebre de su tiempo, no solo fue reconocido en su hogar, Holanda, sino por todas la partes de Europa en que viajó. No solamente por la calidad grafica, tuvo Rembrandt reconocimiento, sino por las tendencias que él impuso, fue el primer artista en crear un cuadro con personajes incompletos y desordenados, al igual que Caravaggio, Rembrandt también uso el expresionismo para dar valor a toda una composición, de esta manera, cada personajes contaba una historia distinta y mostraba un carácter distinto al de la escena. En la. “La lección de Anatomía del profesor Tulp.”  Vemos que cada personaje muestra una actitud diferente en la escena, esto era debido a la habilidad que el autor tenía para expresar un tipo de sentimiento en cada personaje.  La luz también fue un factor que él utilizó para dar más realismo, pero además Rembrandt se caracterizo por esa versatilidad de ir por diferentes estilos; era un artista muy variado.                                                         Debido a la política de su país, y su fuerte protestantismo los cuadros religiosos eran en su mayoría sobrios lo que dio que Rembrandt pintara todo tipos de cosas dándoles y acabado perfecto que fue de inspiración para muchos.

Desde esta manera fue pues el Barroco una época en la que el mundo se sorprendió por la cantidad de arte que tenía algo distinto que mostrar y sobre todo por como lo mostraban, gracias a su variedad el Barroco como movimiento cultural dio bases para el crecimiento y desarrollo de muchas cosas futuras y fue de suma importancia para el respaldo de instituciones que volvían a recuperar importancia en la sociedad.